Un Mirador Culinario Sobre la Colina Más Hermosa de Arenal
El Restaurante Loma Linda nació del sueño de compartir un rincón único de Costa Rica. Ubicado en El Castillo, a tan solo minutos del Parque Nacional Volcán Arenal, nuestro restaurante se encuentra sobre una colina privilegiada que se eleva sobre el dosel del bosque tropical para ofrecer un espectáculo visual inigualable.
Desde nuestra terraza, los comensales disfrutan de la silueta perfecta del Volcán Arenal hacia el este y de las aguas cristalinas del Lago Arenal hacia el oeste. Lejos del ruido y del tráfico del centro de La Fortuna, aquí la brisa de la montaña y el canto de las aves tropicales acompañan cada tiempo de comida.
Nuestros Cuatro Pilares
Vistas 360° Inolvidables
El único punto en El Castillo que combina la cercanía al coloso Arenal con la serenidad del Lago en un solo cuadro natural.
Ingredientes Locales Frescos
Trabajamos con agricultores y pescadores de la región para garantizar frescura absoluta en cada preparación.
Parrilla & Mariscos
Cortes de carne madurados y sellados a la parrilla, acompañados de ceviches y mariscos preparados al instante.
Hospitalidad Pura Vida
Servicio cálido y atento que te hace sentir como en casa desde el primer momento en que pisas nuestra terraza.
Nuestra Cocina: Tradición Tica con Toque Internacional
Creemos que la buena comida debe reflejar la tierra que la produce. Por eso, en Loma Linda honramos los sabores auténticos de Costa Rica —desde un casado tradicional con maduros dulces y frijoles caseros, hasta un ceviche fresco bañado en limón mandarina— junto a favoritos internacionales como pastas artesanales y sándwiches gourmet.
Ofrecemos opciones pensadas para cada comensal: alternativas sin gluten, opciones vegetarianas y veganas, y un menú de cócteles tropicales perfecto para brindar mientras el sol se oculta tras el Lago Arenal.
Atardeceres que Roban el Aliento
El final de la tarde en Loma Linda es uno de los secretos mejor guardados de La Fortuna. Los cielos sobre el Lago Arenal se tiñen de tonos dorados y púrpuras, mientras las luces tenues de la terraza crean un ambiente íntimo y acogedor.